Emergencia en Oaxaca: entre 60 y 70 negocios arrasados por voraz incendio en Punta Zicatela
El fuego que arrasó con al menos 15 locales comerciales en la comunidad de Santa María Colotepec, en la costa de Oaxaca, dejó al descubierto no solo las pérdidas materiales, sino también la vulnerabilidad de cientos de familias que dependen de la economía local. Aunque las llamas fueron controladas horas después de su inicio, las autoridades advirtieron que persisten riesgos en la zona, donde los equipos de emergencia continúan con labores de verificación para descartar cualquier peligro adicional.
El incendio, que se desató alrededor de la 1:45 de la madrugada, consumió negocios dedicados principalmente a la venta de abarrotes, ropa y artículos de primera necesidad, pilares de la actividad comercial en esta región. Según estimaciones preliminares, más de 200 trabajadores —muchos de ellos jefes de familia— quedaron sin fuente de ingresos de un día para otro. Las llamas, que se extendieron con rapidez debido a la cercanía entre los locales y a los materiales inflamables almacenados, obligaron a los vecinos a actuar con prontitud para evitar una tragedia mayor.
Protección Civil estatal confirmó que, aunque el fuego fue sofocado, los recorridos de evaluación siguen en curso. Los especialistas revisan estructuras dañadas, posibles fugas de gas o cortocircuitos que pudieran reactivar el siniestro. Mientras tanto, las autoridades municipales han comenzado a recabar información para dimensionar el impacto económico y social. “No solo se trata de reconstruir los locales, sino de garantizar que las familias afectadas tengan alternativas mientras se recuperan”, señaló un funcionario local, quien reconoció que la ayuda gubernamental será clave en los próximos días.
El incidente ocurre en un contexto ya de por sí complejo para la región triqui, donde la violencia y la marginación han limitado el desarrollo de infraestructura básica. Aunque este incendio parece ser accidental, las comunidades indígenas de Oaxaca enfrentan desde hace años una crisis de seguridad que ha ahuyentado inversiones y dejado a muchos en la precariedad. Vecinos de Santa María Colotepec expresaron su preocupación por la falta de protocolos de prevención, como sistemas de alerta temprana o brigadas capacitadas para responder a emergencias de este tipo.
Mientras las autoridades trabajan en los peritajes, los comerciantes afectados intentan reorganizarse. Algunos han recibido apoyo de organizaciones civiles y de otros negocios que, pese a no haber sufrido daños, buscan solidarizarse con quienes perdieron todo. Sin embargo, el camino hacia la recuperación será largo. “Aquí no hay seguros ni fondos de emergencia. Lo que se quema, se pierde”, lamentó una de las afectadas, dueña de una tienda de abarrotes que quedó reducida a cenizas.
El siniestro también puso en evidencia la necesidad de fortalecer las medidas de protección en zonas rurales, donde los recursos son escasos y la respuesta institucional suele llegar con retraso. Aunque las autoridades prometen apoyo, la desconfianza en las instituciones persiste entre los habitantes, quienes exigen no solo soluciones inmediatas, sino también planes a largo plazo que eviten que tragedias como esta se repitan. Por ahora, la prioridad es evitar que el fuego deje más que escombros: que no apague también la esperanza de quienes lo perdieron todo.
